En
primer lugar debo aclarar que esta historia es una de las tantas que tengo en
la memoria, historia que está llena de mil cosas, sentimientos, emociones y
situaciones que se podrían imaginar, es una de esas historias donde después de
tantas cosas, piensan que tendrá un final feliz pero todo da un giro
inesperado, quien sabe en que termine, las cosas aún siguen en trance pero empecemos
con la historia.
El
inicio se remota hace unos años atrás, no podría ser exacta, pero sería
aproximadamente entre unos 5 o 6 años, recuerdo claro Valeria tenía mi edad,
alrededor de 18 o 19 años, estábamos recién cumpliendo la mayoría de edad, para
este entonces no era muy cercana a mí, pero siempre resaltaba su forma de ser,
tan genial, tan única, tan inocente, tan dulce ella; tenía esa picardía que la
hacía notoria entre las demás chicas, entre mí pensaba que el día que seamos
amigas, nada nos iba a separar, esa chica parecía valer mil por su forma de
ser.
A
la par tengo que decirles quien era Héctor, pues él era para mí percepción uno
de esos chicos que lo tenía todo, y por ello se sentía más que los demás, muy
guapo por cierto, pero toda su actitud me remota a esos patanes de los cuales
una no debería confiar, pero decidí no juzgar solo por la apariencia, sino
quizá conocerlo y así cambiaría mi forma
de pensar sobre él.
La
primera situación que tuve con Héctor hizo que mi percepción diera un giro de
360 grados, fue la primera vez que me arrepentí de pensar tantas cosas malas de
una persona, las primeras palabras que cruzamos fueron para que él me ayudara
con una materia que si sabía pero, él la dominaba y necesitaba de su ayuda para
poder pasar mi materia con notas excelentes, felizmente no me dio la respuesta
del rotundo NO, más bien pasó lo que nunca pensé, se ofreció ayudarme a mí, a
Valeria y a otra amiga más, nos ofreció estudiar juntos la materia en su casa y
pues descubrimos todas que detrás de ese porte tan erguido y esa actitud tan
tajante que reflejaba con su piercing en la ceja, podría haber una excelente
persona, pero no todo fue lo que pareció ese día, las cosas se tornaron diferentes
durante los siguientes meses y años. Esta situación dio el inicio a una amistad
tan real y verdadera que nunca pensamos que podría cambiar nuestra percepción
sobre Héctor, pero siempre hay quien sorprende.
Desde
aquel encuentro nuestro estudiando la materia, se tornó todo más seguido y poco
a poco fuimos conociendo más y más a Héctor, aprendimos de él, nos contaba sus
cosas más íntimas, nos contaba sus secreto y conocimos a Melanie por él de
manera muy superficial, pero casi insignificante, era el tipo de chica que
siempre un chico cuenta, pero que uno no sabe si es verdadera o no ya que nunca
la conocimos o bueno al menos NO al inicio; además con el tiempo adoptamos
costumbres suyas y pues, no podemos negar que nos divertíamos, y vaya la
diversión con él nunca tenía límites, entre risas y bromas, no me percaté que
iba naciendo esa química entre Héctor y Valeria, puesto que no fue lo más
notorio del mundo, porque Héctor era demasiado genial conmigo y con ella, casi
igual nos trataba a ambas, sin embargo pasaba algo entre ellos que nadie se
venía dando cuenta, que muchos de nosotros ignoramos, situaciones que quizás
llevaron a que suceda lo que pasó después de todo, situaciones que sí las
hubiéramos notado desde un inicio, creo que hubiéramos evitado muchas lágrimas.
Ciertamente
a raíz de este encuentro, empezó mi amistad con Valeria, nos volvimos
inseparables, nos contábamos de todo, no teníamos límites, la confianza era tan
grande que no teníamos secretos, al menos eso era lo que yo pensaba, desconocía
totalmente lo que Valeria estaba sintiendo por este sujeto, y sí lo acepto era
mi amigo, pero terminó siendo el sujeto que se esconde y te da la espalda
porque sabe lo mal que hace, porque sabe el daño que causó, y porque al menos
creo que tiene vergüenza por todo lo que carga sobre él.
Con
los días las cosas con Valeria se tornaron diferentes, hacia mi persona y hacia
Laura, la sentíamos tan distante con las conversaciones, la que hablaba más era
yo, e incluso pensé que quizá había hecho algo que le pareció mal a Valeria y
que lo que estaba haciendo era alejarse de mí, me preocupé mucho, porque ella
era mi amiga, incluso una de las mejores, y sentir que se alejaba de mi era lo
más triste que sentía que me pasaba, me preocupe y le intentaba preguntar si
pasaba algo, pero ella lo negaba siempre, yo vivía con esa duda, pero trataba
de descubrir lo que estaba pasando, le pregunté a Héctor si le había contado
algo que yo había hecho mal, porque sentía que yo estaba culpándome de algo que
no existía, y Héctor sonriendo me dijo: No te preocupes yo le voy a preguntar,
le respondí: Gracias, genial!... Automáticamente vi que le escribió un texto al
móvil y me percaté rápidamente en su móvil, que conversaba muy a menudo con
Valeria y pues no pensé mal de ellos, porque al fin y al cabo éramos amigos;
fue ahí donde le pregunté a Héctor: ¿Qué es de Melanie? – para poder saber si
seguía con ella o si realmente existía, y pues su respuesta fue: No pasa nada,
ya es cuento del pasado, no me importa, tengo muchos problemas con ella, y no
la quiero más a mi lado, y pues pude respirar tranquila, porque pensé que si
estaba iniciando algo con mi amiga Valeria, pues no estaba mal, lo que no sabía
es que este inicio no fue en ese momento, sino que ya tenían meses hablando,
nunca me enteré desde cuando fue, pero fue mucho tiempo.
Confronté
a Valeria; le dije que ya lo sabía todo; ella quedó sorprendida, preguntó a qué
me refería, pues le respondí: sé lo que vienen teniendo tú y Héctor, y pues ya
no pudo negarlo más, me aceptó que venía hablando con él desde hace algunos
meses atrás y que se habían visto en más de una ocasión en casa de Héctor,
empezó a narrarme lo que tanto me había ocultado, supongo que por temor o
vergüenza y el relato de Valeria empezó así: No sé cómo fue que pasó pero empezamos
a tratarnos y llevarnos muy bien, tan bien que empezamos a sentir cosas el uno
por el otro, todo empezó en esa clase
donde nos sentábamos juntos y hablábamos por horas, tanto en clases como fuera
de ellas, nos sentábamos juntos a conversar de todo y pues empezamos a sentir
cosas entre nosotros cuando fuimos al parque y de pronto sentí sus brazos
alrededor de mi cintura mientras hacíamos unas encuestas, me hizo sentir cosas
muy lindas, cosas que nunca pensé sentir, y pues ahí empezó todo, tuve miedo de
lo que pasaría pero me gustaba lo que sentía. De ahí en adelante nos veíamos
más constantemente y lo que vivíamos en esas visitas son cosas indescriptibles,
eran momentos únicos y lindos; hasta que
llegó ese día, el momento de nuestro primer beso, ese beso que me hizo sentir
muchas cosas que no esperaba, y así llegó el segundo beso, y pues así vinieron
más besos; recuerdo que me enfermé y me fue a visitar con Laura a mi casa, y
fue ahí donde me puse a pensar que puede pasar entre nosotros, y cogí de pretexto
mi enfermedad para ponerme a corriente con las materias de los días que falté
cuando estuve enferma y fue cuando se empezaron a dar nuestras primeras
caricias, caricias que nunca antes había sentido, que sin mentir me llevaron a
sentir cosas sin límites; cuando cogía mi mano, cuando acariciaba mis mejillas,
yo sentía mil cosas en mi piel, que realmente debo confesar que me llevaba
hasta el cielo.
Así
las cosas se fueron tornando entre Valeria y Héctor, y pues ahora las cosas no
eran a escondidas, porque después de la confesión, todo era un secreto a voces,
nadie los juzgaba, pero ninguno era capaz de hacerlo formal, se notaba que
ambos tenían sentimientos el uno por el otro, pero ninguno lo aceptaba, cada
quien hacía su vida por su lado, pero ambos tenían otra vida juntos.
Todo
ello que venían viviendo hizo que Valeria se dejara llevar por lo que sentía, y
la razón dejó de gobernar en ella, entre tantas cosas que estaban viviendo
dejándose llevar por los sentimientos cada quien sentía que era dueño del otro
y empezaron a sentir ese deseo de pertenencia, la verdad que nadie entendía el
porqué de este sentir, pero lo que sucedía es que ya no eran solo amigos, eran
más que eso, las caricias ya eran más profundas y lo que llegaban a sentir sólo
lo entendían ellos, por toda esta pertenencia, Valeria sentía que todo lo que
hacía Héctor era por y para ella, y
cuando se sintió quizá en una opción de riesgo a perder lo que estaba pasando,
salió de su casa por la madrugada sin decirle nada a nadie, poniendo en riesgo
hasta su propia vida, sólo para ver a Héctor, fue un escape de película, porque
recibir una llamada alrededor de las 3.30 de la madrugada, mientras que dormía,
que me decía: ¿Sabes dónde está Valeria? – Me dijo Andrés – le respondí que no
sabía nada de ella, y le dije: ¿Qué pasó?, Andrés respondió: Su mamá me llamó llorando
diciendo que salió de su casa como si alguien estuviera muriendo y pensó que
estaba con Andrés o quizá conmigo, pero ninguno de los dos sabíamos nada de
Valeria, resultó que empezamos a llamarla para saber de su paradero, pero no la
pudimos contactar porque su teléfono estaba apagado, resultó que estuvo con
Héctor, y ahí la encontraron, digo que la encontraron porque fue por ella su
mamá y su familia, fue la primera impresión que tuvieron sobre Héctor y no fue
la mejor, la verdad fue excesiva la reacción que tuvo su familia sobre él y
pues fue determinante para lo que vendría después.
Recuerdo
que lo que pasó fue el detonante para que las familias de Héctor y Valeria,
pensaran lo peor de cada quién, y fue el motivo para que cada quién tomara su
camino, además de todo Melanie se enteró de lo sucedido y después de un mes
ella se inventó miles de mentiras, cosas en las que a Valeria la señalaban como
la culpable de los problemas de la relación entre Melanie y Héctor, inventó que
Valeria enviaba mensajes y hacía llamadas para que su relación termine e
incluso trató de poner a Andrés en contra de Valeria, y pues fue lo mejor que cada
quien esté por su lado, fue la razón para que se separan y pues Héctor retomo
sus cosas con Melanie y Valeria pues volvió a ser la misma de antes, salíamos
juntas, comíamos, íbamos al cine o unos frapps y muchas cosas de chicas, pues
esto ayudó a que todo se calmara y pues así se mantuvo por más de seis meses;
dónde hasta nos hicimos un cambio de look y éramos tan felices libre de
tensiones y problemas, hasta que llegó el momento de la Feria Universitaria
donde sí, tuvo que pasar, volvieron a juntarse, no quizá porque lo quisieron,
sino que fue más por obligación, lo que propició a que volvieran a hablar como
lo que siempre debieron ser, sólo como amigos, pero estas conversaciones fueron
más constantes cuando Valeria fue de Viaje al exterior, viajo por vacaciones a
ver a su familia y la conversación empezó a ser más constante, cómo antes,
hablaban día y noche pese a estar tan lejos, todo volvió a ser como antes, en
todo este periodo de vacaciones perdí la comunicación con Valeria, pero ella
nunca la perdió con Héctor. Valeria regreso de su viaje vacacional, asumí que
venía renovada y tranquila por su relajo extremo que se dio, pero vaya
sorpresa, primer día de clases y que vieron mis ojos, que otra vez los dos
empezaron a sentarse juntos y a ser los mismos de siempre, sólo amigos, para
esto pasaba el tiempo y en una visita una entidad privada, esta visita hizo que
Valeria y Héctor se unieran más y pues ahora sí, Héctor sin tener nada que ver
con Melanie, estaba solo, pero esta vez estaba realmente sólo, y a la salida de
dicha entidad, fueron los dos a tomar helados a casa de Héctor, a escondidas de
todos, subieron de forma sigilosa a su recamara, mientras conversaban y se
miraban, dejando que el helado se derritiera con el calor de sus cuerpos y esas
sensaciones que salían entre ellos, Valeria se dio cuenta de lo que podía pasar
lo detuvo y salió de ahí, para evitar decir en algún futuro BORRAME LA MEMORIA.
Entre
los meses de noviembre y diciembre, Valeria y Héctor, tomaron la decisión de
empezar a salir, para ver que podría pasar si tendrían una futura relación,
recuerden que Valeria no estaban con nadie, y que Héctor ya no estaba con
Melanie, muchos meses atrás, pero nadie sabía que cuando Héctor estaba sólo aún
tenía esas conversaciones con Melanie, que nadie se enteraba, durante estos
meses Héctor iba muchas veces a casa de Valeria a recogerla para que salgan
juntos y pues disfruten tiempo en compañía, compartían momentos hermosos, pero
que sólo lo sabían ellos dos, y ahí fue cuando empezó un problema, porqué nadie
lo sabía, creo que Héctor fue un tipo muy inteligente, porque como no tenía
relación con Melanie ni con Valeria, el hacía cosas con las dos a las espaldas
de la otra, y como él no permitía que esto saliera a los cuatro vientos, el
decidía quien debería saberlo y quién no. Así fueron pasando los meses, hasta
que repentinamente cierto día Héctor no le contestaba el móvil a Valeria, a
ella esto le parecía muy raro y pues
ella presintió que algo estaba pasando, por ello fue a casa de Héctor y
se llevó una sorpresa inesperada, sí encontró a Héctor, pero lo encontró con
Melanie, fue un encuentro muy dramático y doloroso para Valeria, ella reaccionó
de una manera que nunca pensó que lo haría, pero lo hizo porque pensó que Melanie
estaba metiéndose, y lo que nunca se imaginó es que Héctor fue quien le dio el
tiempo y la importancia necesaria para que pudiera hacer lo que quiso.
Por
esta situación que vivió Valeria decidió alejarse nuevamente de Héctor, y pues
volvimos a hacer cosas de chicas, nos obsesionamos con hacer mucho ejercicio
para superar las desilusiones que pasamos ambas, cada quien por su lado, e
incluso hasta solíamos ir mucho de fiesta y conocíamos a muchos chicos con los
que solíamos hablar mucho y pues sí nos divertíamos demás, olvidaba las cosas
que le pasó en algún momento, hasta que un día cualquiera Valeria lo hizo,
volvió a pisar el palito que hizo que todo lo que sentía regresara en un
instante, engañó a su mamá diciendo que venía a verme, pero lo que hizo fue ir
a ver a Héctor, y los sentimientos entre ellos volvieron a surgir, renació ese
amor prohibido, que los llenaba de locura y pasión, se veían muchas veces y una
de ellas entre tragos y rosas se amaron con locura, y toda la pasión que tenían
acumulada ese día explotó, fue un momento bonito y romántico, empezaron a andar
y ya todos lo sabíamos, se veían tan felices juntos que pensamos que al fin
iban a ser felices, pero lo que desconocíamos es que dentro de cuatro paredes,
Valeria y Héctor discutían por cosas que sus pasados y eso iba haciendo que la
relación que tenían se empezara a desgastar, las discusiones eran cada vez más
constantes y los problemas eran los mismos, muchas veces les dije a ambos, a
cada uno por su lado, que lo que estaban haciendo era herirse con las palabras
y que eso no era sano para su relación, ambos me decían que iban a mejorar en
eso, pero simple y sencillamente caían en lo mismo una y otra vez, lo cual duro
un periodo largo, de palabras, insultos y muchas lágrimas, lo cual hizo que se
alejaran.
En
este periodo Héctor volvió con Melanie, pese a que ella tuvo una relación con
otro chico por un buen tiempo, quizá me pregunto si era la costumbre lo que
hacía que Héctor regrese con Melanie o quizá hay otra cosa que nunca llegaré a saber
o a entender de lo que ellos tienen hasta el día de hoy. Cuando regresaron
ellos lo hicieron público que hasta viajaron en familia y pues Valeria quedó
con un sentimiento de resentimiento hacia Héctor, pero era algo que no estaba en
sus manos y decidió dejar que pase lo que tenía que pasar sin tener que hacer
algo de lo cual se pudiese arrepentir. Se suponía que esta separación sería
para siempre, pero ellos sabían que siempre iban a regresar a estar juntos,
porque dentro de sus corazones hay sentimientos fuertes; Valeria nunca creyó
que podría perdonar lo que Héctor le hizo, pero dejó que eso pasara para que
pudiese encontrar su tranquilidad.
Dejaron
de hablar, Valeria empezó a hacer su vida a su manera, tratando de dejar todo
su pasado atrás, para lograr encontrar su felicidad, hasta que cierto día el
decidió buscarla, hizo hasta lo imposible por conseguir el número de Valeria,
utilizó a terceros para conseguirlo, para buscarla y llamarla estando ebrio, él
le escribía seguido, pero Valeria no le respondía porque sabía lo que podría
pasar, ella sólo quería estar tranquila
y estar bien.
Desde
ese entonces, Valeria trata de estar tranquila, pero siempre hay algo que se lo
impide, está ese recuerdo que la atormenta, y pues él recuerdo no ayuda a que
se borre de la memoria, porque siempre de alguna forma u otra intenta que
recuerde las cosas que pasaron. La decisión que tomo Valeria de alejarse es lo
que ha hecho que se sienta más segura de sí misma, hizo que se dé cuenta que a
veces hay hombres que parecen príncipes pero que cuando les das la espalda pues
hasta te pueden apuñalar, que te utilizan y te hacen sentir débil, ella ya no
permitirá eso de ninguna manera, nunca más, y sí, más de una vez grito entre
cuatro paredes a su almohada BORRAME LA MEMORIA, BORRAME ESTA HISTORIA, LLEVATE
CADA UNO DE LOS MOMENTOS QUE PASAMOS, que sólo sean recuerdo que se los lleve
el viento. Hay ocasiones en que es más valioso ser amigos que amarse, porque el
amor a veces duele y eso lo sabe Valeria, pese a todo lo que pasó ella, hoy
está con la cabeza arriba, no tiene nada de que arrepentirse, dio lo mejor de
sí misma para hacer feliz a quien no merecía nada, pero eso no lo supo al
principio. Solo queda aprender que el que ama, arriesga y si uno no gana tiene
que saber perder, sobreponerse y superarlo; porque lo que pasa en cuatro
paredes, entre ellas sólo queda.

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